Descubre el oro blanco de la provincia de Burgos

Poza de la Sal, conocido por ser el Balcón de la llanura de La Bureba, contiene uno de los tres mejores diapiros salineros del mundo.
Un paisaje blanco.
Un paisaje blanco.

A poco más de 45 kilómetros de la ciudad de Burgos, formando un escalón natural con el Páramo de Masa, la pequeña localidad de Poza de la Sal guarda celosamente uno de los tesoros más privilegiados de la provincia: la sal, comparado por sus vecinos con el oro blanco ya que la abundancia de este elemento dibuja el emplazamiento, la historia, la economía y hasta el nombre de la villa.

Un fenómeno geológico brusco que agrietó la planicie burebana, nombre de la llanura en la que se encuentra Poza de la Sal, formó un inmenso cráter salino de 2,5 kilómetros de diámetro que constituye hoy en día uno de los diapiros más perfectos que existen en el mundo. Sus bordes encierran la cuenca salinera y sus paredes muestran la historia geológica del lugar, desde la formación de la sal correspondiente a los periodos triásico, jurásico y cretácico. Un tesoro único en España por el que a lo largo de los siglos han suspirado autrigones o romanos, entre otros, dejando un legado etnográfico único en la zona conformado por acueductos, almacenes, pozos, salinas… declarado hoy en día Bien de Interés Cultural.

La pequeña localidad de Poza de la Sal.
La pequeña localidad de Poza de la Sal.

Otro legado de estos pueblos antiguos son las calzadas y los caminos reales que, hoy, conforman senderos y paseos que cualquier visitante puede recorrer admirando el paisaje tectónico de las salinas y el cerealista del Balcón de La Bureba. Como por ejemplo, el sendero PRC-BU 67, un camino circular de seis kilómetros que transcurre por el territorio salinero siguiendo el trazado de la antigua calzada romana hasta el diapiro. Una imagen de “otro planeta” se erige ante el senderista, que puede aprovechar una zona de culto para el buen fotógrafo con una instantánea o simplemente admirar un panorama insólito en todo el territorio nacional.

Además, los visitantes que se acerquen a Poza de la Sal podrán darse una vuelta por el Centro de Interpretación de las Salinas (CIS), instalado en la Casa de Administración de las Reales Salinas, edificio construido en 1786 por orden de Carlos III. El valor didáctico del centro se establece en torno al conocimiento del diapiro de Poza de la Sal y la divulgación del proceso tradicional de explotación y elaboración de la sal. Solo se puede visitar mediante tours guiados, que tendrán lugar dentro del horario de apertura de la Oficina de Turismo. Para información detallada de visitas guiadas es necesario contactar con la misma en el 947 302 024.

Calzadas y caminos reales conforman hoy senderos y paseos.
Calzadas y caminos reales conforman hoy senderos y paseos.

Pero Poza de la Sal tiene mucho más que sus salinas. El viajero podrá visitar también el Espacio Medioambiental dedicado a la infancia del genial naturalista y explorador Félix Rodríguez de la Fuente, y desde aquí comenzar el Itinerario Urbano “Tras las huellas de Félix”, una opción ideal para callejear y descubrir, desde la mirada de un joven Félix, las callejuelas de esta villa salinera. O sorprenderse con su Conjunto Histórico-Artístico medieval, del que conserva la muralla, las casas de adobe y madera, el Castillo de la Villa, la Iglesia Parroquial de San Cosme y San Damián –considerada Monumento Nacional- y los restos del Palacio de los marqueses de Poza.

Un destino espectacular para estos meses de otoño, que combina un paisaje exclusivo con la mejor gastronomía castellana, un vasto patrimonio obra y gracia de la confluencia de varios de los pueblos más prolíficos de la historia, un folclore local de gran arraigo y senderos excelentes para los más deportistas y aventureros. Es Poza de la Sal, es provincia de Burgos.

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