Lourdes muestra su cara más auténtica en invierno

Sin aglomeraciones es más fácil el recogimiento y disfrutar sus encantos.
Funicular del Pico del Jer. ©OT Lourdes Studio GP Photo.
Funicular del Pico del Jer. ©OT Lourdes Studio GP Photo.

Como en muchos sitios turísticos, y también en lugares religiosos y de peregrinación, los meses de invierno son más tranquilos, sin aglomeraciones, sin celebraciones masivas. Lourdes reúne ambas cualidades, es un lugar de peregrinación por excelencia y también es un destacado destino turístico, el segundo más importante de Francia y al que acuden, entre turistas y peregrinos, unos seis millones de personas cada año.

Golf. ©OT Lourdes Studio GP Photo.
Golf. ©OT Lourdes Studio GP Photo.

Durante las fechas navideñas y los meses más duros del invierno se muestra, tal vez, el Lourdes más auténtico. No hay que olvidar que fue en un duro invierno de 1858 (el 11 de febrero concretamente) cuando se produjo la primera aparición de la Virgen a Bernadette. Y es ahora cuando también es posible disfrutar de la intimidad del encuentro religioso o de los paseos tranquilos, de las tiendas sin aglomeraciones y, por qué no, de los restaurantes con mesas libres y servicio esmerado. Por lo demás, nada cambia en los santuarios, se siguen celebrando las mismas misas en distintos idiomas, se puede visitar la gruta de la Virgen sin hacer colas y, por supuesto, se puede participar o contemplar la procesión de las antorchas que tiene lugar todas las noches a partir de las 21:00 horas. No son las multitudes de otras épocas, pero aún así, miles de personas con velas protegidas por un cuadrado de papel parafinado forman una serpiente de luz desde la gruta hasta el altar del Rosario. En silencio o entonando rezos en seis idiomas iluminan la noche de Lourdes conmoviendo hasta al más ateo.

Gruta de las apariciones. ©OT Lourdes Studio GP Photo.
Gruta de las apariciones. ©OT Lourdes Studio GP Photo.

Porque, sin duda, aunque haya muchos motivos para viajar a Lourdes, el principal es la visita a los santuarios y el reencuentro con Bernadette y su historia de pasión. Aquí se comprueba que este lugar es mágico y milagroso, que es un centro místico y espiritual, que sus aguas sanan, que su luz, sus rocas, su aire son diferentes a los de otros lugares del planeta… El visitante que llega por primera vez acude sin falta a visitar los santuarios, la inmensa explanada que reúne todos los días a decenas de miles de peregrinos, la cueva donde la Virgen se apareció a una niña analfabeta y le pidió por los pecadores del mundo… En realidad no se trata de grandes monumentos, no hay importantes obras de arte, las construcciones son bellas pero no monumentales. Lo que da a este sitio su ambiente especial es la gente: los cientos de voluntarios que arrastran con una sonrisa a los inválidos, los hombres y mujeres que prenden miles de velas en antiguos altares, las voces en multitud de idiomas que rezan o cantan… Y eso, para creyentes o agnósticos, es contagioso. Porque enseguida se nota que es auténtico. Aquí no hay histeria, ni pasión desmedida, ni fervor desbocado. Hay seriedad, recogimiento, cierto entusiasmo, hay fe… Mucha fe.

Embarcadero del lago. ©OT Lourdes Studio GP Photo.
Embarcadero del lago. ©OT Lourdes Studio GP Photo.

Y aunque las cifras en estos meses disminuyen, siguen siendo espectaculares. Se estima que desde que se construyeron los santuarios han visitado Lourdes 230 millones de personas, en los últimos años a razón de 6 millones por año, entre ellas 80.000 peregrinos enfermos o discapacitados y 400.000 jóvenes. También acuden 100.000 voluntarios, en su mayoría jóvenes, que están a disposición de los enfermos y personas con problemas), ha habido más de 7.000 curaciones inexplicables, aunque solo 68 han sido reconocidas como milagrosas, cada día llegan a celebrarse 52 misas y se consumen 10.000 metros cúbicos de agua milagrosa y 750 toneladas de velas. Por cierto, tanto el agua como las velas y hasta plegarias concretas pueden ser encargadas por Internet en su web oficial: <<http://es.lourdes-france.org>>.

El Castillo Fuerte. © Typograpik 13.
El Castillo Fuerte. © Typograpik 13.

El “nuevo” Lourdes
Y es que, aunque ha pasado siglo y medio desde las primeras apariciones, Lourdes trata de estar al día y se moderniza. Hace apenas unas semanas se presentaba el “Proyecto Gruta corazón de Lourdes” (<>), que se irá poniendo en marcha por etapas durante los inviernos de 2015 y 2016, y cuyo objetivo es “Cuidar a este lugar de gracia para acoger mejor a los peregrinos.” Se va a realizar un nuevo acondicionamiento de la Gruta y de su entorno, haciéndola más silenciosa y propicia al recogimiento. Una innovación mayor del proyecto consiste en desplazar las fuentes “para encontrarse con el gesto del agua y poder predicar allí mismo”: van a ser instaladas entre la Gruta y las piscinas, en el actual lugar de los quemadores de las velas, éstos van a ser transferidos al otro lado del río Gave, en la orilla derecha. Los peregrinos van a poder acceder gracias a un puente nuevo con elevador hidráulico que podrá levantarse en caso de crecida del Gave para dejar pasar los rebalses. Otra novedad va a ser la creación de una sacristía nueva para la Gruta, más grande, situada en lo que actualmente es el local de los encargados de las velas. En cuanto a las piscinas, no se prevén cambios en el interior, pero su tejadillo va a ser renovado por completo, incluyendo un dispositivo de protección del edificio en caso de crecida del Gave, para evitar la completa inundación. Además de ampliarse el horario de utilización, una novedad más en las piscinas es que se va a poder predicar durante la espera de los peregrinos. En lo que concierne a la reorganización de la zona de depósito de los cirios, en la orilla derecha, la superficie de los quemadores de velas va a ser doblada para permitir que todas las velas se quemen hasta el final sin necesidad de almacenarlas durante el verano para hacerlas consumirse completamente en invierno.

Procesión de antorchas.
Procesión de antorchas.

Pero Lourdes, además de centro de peregrinación es muchas cosas más. En la ciudad o en sus alrededores hay la posibilidad de jugar al golf, pescar, hacer senderismo, esquiar, circuitos en bicicleta para todos los niveles, hacer parapente o practicar deportes náuticos. Lourdes posee un espléndido y milenario castillo que fue asediado por los sarracenos y por Carlomagno pero jamás fue conquistado y que sobrevivió a revoluciones y guerras sin apenas daños y también hay una docena de museos de distinto tipo. Lourdes ofrece desde su Pic du Jer una de las vistas más impresionantes de los Pirineos. Y no muy lejos está los Valles de los Gaves con espacios naturales protegidos como el Parque Nacional de los Pirineos, las reservas naturales del Macizo del Pibè e o las de Néouvielle. Y a menos de 50 kilómetros el Circo de Gavarnie, Cauterets y el Pont d´Espagne y el Pic du Midi de Bigorre. En estos meses hay también muy cerca algunas estupendas estaciones de esquí. También en Lourdes, y en sus muchos restaurantes, se pueden saborear sus especialidades de foie gras, o fromage des Pyrénées, su sopa garbure, de verduras y carne, su gâteau à la broche y sus vinos Madiran (rojo y generoso) y Jurançon (blancos secos o dulces) son de lo mejor del sur de Francia.

Paseando por el Pico del Jer. © Typograpik 13.
Paseando por el Pico del Jer. © Typograpik 13.

Todo más fácil
La oferta hotelera de Lourdes es impresionante, la segunda mayor de Francia, aunque muchos de sus hoteles están ahora cerrados. Una recomendación muy especial es la nueva cadena Lourdes Sanctuaries Hotels (<<http://lourdes-sanctuaries-hotels.com/>>), que engloba a cinco de los más atractivos hoteles de la ciudad de tres y cuatro estrellas y es el segundo grupo hotelero más importante, permite disfrutar de un buen alojamiento, a poca distancia de los santuarios, el centro comercial de la ciudad y los principales puntos de interés en Lourdes. La cadena, que acaba de crearse, incluye los hoteles Eliseo, Helgon, Miramont, Croix des Bretons y Aneto. Además de una calidad y servicio excepcionales, los hoteles están todos agrupados en la misma zona y situados entre 195 y 573 metros, a entre uno y tres minutos de la entrada a los santuarios. Pero aunque la creación de la cadena es reciente, su historia y experiencia son casi tan antiguas como la de Lourdes, arrancando en 1899 y siendo transmitida de generación en generación hasta nuestros días. El grupo propone 630 habitaciones y mas de 1300 plazas, que permiten la recepción de viajeros individuales y de todo tipo de grupos. Su oferta se complementa con restaurantes y bares de alta calidad e inmejorable servicio, salas de reunión, tiendas, garaje y parking bus y disponibilidad de wi-fi.

Panorama de la villa y los santuarios. ©OT Lourdes Studio GP Photo.
Panorama de la villa y los santuarios. ©OT Lourdes Studio GP Photo.

A las facilidades que ofrece Lourdes Sanctuaries Hotels se une la comodidad de acceso a Lourdes, que está comunicada con Madrid con dos vuelos directos a la semana de la compañía Air Nostrum-Iberia. También resulta muy atractiva la fórmula llamada “Ave María” que combina el trayecto en tren AVE desde Madrid a Huesca y el posterior traslado en autobús de nombre María desde este ciudad aragonesa a Lourdes, un trayecto de cinco horas, cruzando bellos paisajes, que acorta en tres horas el viaje en coche. Esta fórmula se pondrá en marcha en 2015 también desde Barcelona vía Toulouse, con una duración de viaje igualmente de cinco horas.

Más información y reservas:
Lourdes Sanctuaries Hotels: tel.: 0033 (0) 612 45 07 10; http://lourdes-sanctuaries-hotels.com/; [email protected] y en agencias de viajes

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