-He tenido una idea para que ganemos más dinero: se trata de alquilar el autobús a dos grupos, a la misma hora. Por ejemplo, a un grupo se lo alquilamos hasta las dos de la tarde y a otro desde la una y media. La idea consiste en que al primer grupo se le vende una excursión que termina a las dos, pero se les deja en el hotel a la una. Para ello, lo único que hay que hacer es recortar la excursión, es decir, no llevarles a todos los lugares que les hemos vendido (y cobrado).
-Pero habrá quien proteste, ¿no?
-Seguramente, pero aquí también hay truco. Lo que hay que hacer es no contestar, darles largas a ver si se aburren. Además, también nos ahorramos los sueldos de las personas de atención al cliente.
-Pero escúchame, Mundicolor, ¿eso no es un poco un engaño, incluso una cierta estafa?
-Pues qué quieres que te diga… De todas formas, como son gente mayor, la mayoría no se va a enterar. Y de los que se enteren, la mayoría no va a protestar. Además, no les damos la información del contenido de la excursión. Se lo contamos y, seguramente, cuando la hagan, ya no se acuerdan.
-Pero el IMSERSO, que es quien os ha dado la concesión de los viajes, ¿no va a hacer nada?
-Nada de nada.
-Pero eso da una mala imagen a Mundicolor.
-Pero Mundicolor solo es una marca. Otros años hemos usado el nombre de Mundiplan. Y la mayoría no sabe que somos una Unión Temporal de Empresas en la que están IAG7 Viajes, World2Meet (que a su vez es de Iberostar) y ALSA.
La conversación anterior, por supuesto, es ficticia. Lo que no es ficticio son los hechos. Y paso a relatarlos.
El pasado día 10 de enero de 2026, un grupo de personas que se encontraban en Fuerteventura, en un viaje del IMSERSO (en el que me incluyo), contrata una excursión denominada «Orígenes-Betancuria». La representante de Mundicolor explica que se trata de una excursión de medio día, que sale del hotel hacia las 8:45 y regresa hacia las 14:00.
Según figura en la información de Mundicolor, entre otras cosas incluye «Visita al museo arqueológico». También en su información dice: «A continuación disfrutaremos de un mirador espectacular, perfecto para contemplar los valles y montañas que se extienden hasta el horizonte y capturar la belleza del interior de Fuerteventura».
Pues bien, ni una cosa ni la otra. En Betancuria no hubo tiempo para ver el pueblo y visitar el museo y no hubo ninguna parada en el mirador, de forma que la vuelta al hotel fue hacia las 13:00 (mientras que otros autobuses que salieron el mismo día, sí hicieron la excursión tal como estaba anunciada). Al consultar a la guía por el motivo, se limitó a decir que el autobús tenía que recoger a un grupo a las 13:30 para trasladarlos al aeropuerto.
Ahora empieza la segunda parte. En el chat de la página web de Mundicolor te atiende una inteligencia artificial (aunque se hace pasar por una persona). Tras explicar lo sucedido, sugiere que escribas a clientes@mundicolor.es. Tres días después, sin recibir ninguna respuesta, ni siquiera un acuse de recibo, vuelvo a contactar vía chat y se me sugiere que espere unos días, porque el departamento de atención al cliente puede estar muy ocupado (¿será que tienen muchas quejas?). Otros tres días después, vuelvo al chat y me vuelve a decir lo mismo. Cuando le indico que contactaré a través de las redes sociales a ver si por ahí recibo respuesta, me sugiere la posibilidad de que me atienda una persona. Lo acepto, cuento otra vez toda la historia y me contesta que pasa la información al departamento de calidad y que ya me contestará a mi dirección de correo electrónico. Y hasta aquí. No sé la opinión de quien lea esto. La mía es que me he sentido estafado por Mundicolor y sus integrantes.
EDITO
Por fin, con fecha 21 de enero, recibo por email una respuesta de Mundicolor en la que, entre otras cosas, señala:
«Tras realizar la revisión correspondiente, nos gustaría informar que en el registro de esa fecha consta que la excursión de duración medio día que contrató se caracteriza principalmente por la visita a Betancuria, destacando su belleza natural y su valor histórico, vista que se llevó a cabo según lo previsto en el programa.
En relación con la visita al Museo Arqueológico, desafortunadamente en esa fecha se encontraba cerrado por mantenimiento anual, circunstancia que no había sido puesta en conocimiento por el propio museo, y que motivó que no se pudiese ofrecer aviso previo sobre dicha circunstancia.
A mayor abundamiento, nos gustaría destacar que la imposibilidad de realizar esta visita no altera la esencia de la excursión, cuyo principal atractivo es la visita a Betancuria y a los paisajes que la rodean.
De igual modo, debemos especificar que la visita del museo no supone un coste adicional en el precio de la excursión ya que la entrada es gratuita.
Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, debemos informarle que no procede realizar ningún reembolso».
Por mi parte, he respondido de esta manera:
«Me molesta que me tomen por tonto. Cuando pasamos por allí vimos las puertas del museo abiertas. Como me gusta confirmar las cosas, he llamado al propio museo (teléfono 928171414) en el que me han confirmado que ese día el museo estuvo abierto. Entiendo que han intentado engañarme. Tampoco dicen nada de que la excursión se acortase una hora ni de que no parase en el mirador, a pesar de que todo eso lo anuncian en su folleto, en base al cual contratamos la excursión».
Por último, quiero dejar constancia de que en ningún momento había pedido ningún reembolso. Me habría bastado con una aclaración acerca de lo sucedido. Lo que me indigna es que no me den explicaciones y que, cuando me las dan, lo hagan mintiendo.




